Séneca dijo que la velocidad del tiempo es infinita… y es que no hay en esta frase más que una cruda realidad que escapa cada instante de nuestros ojos.
Lo que el ojo no es capaz de captar, todo aquello que es ajeno a la percepción humana, queda eternamente retratado en una imagen. Imágenes que detienen el tiempo en el momento preciso para apreciar, como si de un fotograma se tratase, el devenir de la realidad cotidiana.
Y es que el objetivo son los ojos del fotógrafo, y a través de la observación captura y plasma su propia realidad, una realidad que escapa al ritmo de las cosas, a la simple percepción del mundo que nos rodea, y que crea un universo nuevo lleno de posibilidades.
Se convierte así la fotografía, en un medio de expresión artística, alejado del convencionalismo retratista y paisajístico de un aficionando, tiñéndolo de un carácter propio.
Henry Cartier Bresson, dijo que la cámara es una “prolongación del ojo”, y definió como el “instante decisivo”, aquel en el que el fotógrafo debe “alinear ojos, cabeza y corazón en el mismo eje” para captar la instantánea perfecta, aquella que si se captase un milésima de segundo más tarde, perdería su esencia.
Bresson nació en 1908 y falleció en 2004, tras una carrera brillante como fotógrafo, que le ha consagrado como el “padre” del fotoperiodismo. Fue uno de los impulsores de la agencia Magnum Photos y creó la Fundación Henri Cartier-Bresson.
A través de sus fotografías, en blanco y negro, exploró grandes movimientos artísticos, políticos y sociales, consiguiendo plasmar la realidad “a hurtadillas”, en estado puro, de una manera sorprendente.
Un objetivo es más rápido que el ojo humano, que un parpadeo. Capta momentos que, como dice Bresson, son sólo un instante y constittuyen la verdadera esencia de las cosas. Estas fotos son muestra de ello, en ellas se aprecian “momentos” que, en movimiento, nunca hubiesen sido apreciados; percepciones en las que nunca se hubiera reparado e imágenes que tal vez nunca hubiéramos imaginado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario