jueves, 9 de abril de 2009

Fragmentos de realidad engañosa

Como si de Hansel y Grettel se tratase, un mundo hecho solamente de comida. Escenarios bañados de colores, de sabores y de detalles que hacen del pan, roca; del brécol, árboles y del azúcar, fuertes cascadas de agua.

Sorprendentes paisajes nacidos de pequeñas composiciones fotografiadas. Carl Warner hace de la cocina, con sus Foodscapes, un arte diferente.

Construidos sobre una mesa de 1,2 x 2,4 metros que descansa dentro de una cámara frigorífica, cuesta diferenciar qué forma cada una de las partes del paisaje. Warner necesita entre tres y cuatro días para montar la maqueta y fotografiarla, sumados a dos días más de retoques digitales de la imagen.
Una imaginación de oro que integra a la perfección cada uno de los componentes.

Sobran las palabras… hay que contemplarlos para poder admirar el trabajo de Warner. Sólo decir que las fotografías se emplearon para una campaña publicitaria de supermercados en Reino Unido y fue un éxito. Verlos, es despertar al apetito.

Un mar de olas formadas por coles que acechan a un barco de melón, queso y aceitunas.

El mundo de los ibéricos. Prados de salami, jamón. chorizo...


Una vía de la Toscana italiana a base de sus alimentos más genuinos: pasta, tomate y queso.
Las algodonosas nubes, ¡son mozzarela!

Una baina de guisantes navegando por un mar de lonchas de salmón. Zarpó de
una abrupta orilla de pan y patatas.

Si sientes más curiosidad por la obra de Carl Warner, consulta su página web: http://www.carlwarner.com/

Además, puedes consultar la entrevista que le hicieron al fotógrafo en el programa británico Richard and Judy:

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